Con gran alegría y esperanza, nos preparamos para celebrar la próxima ordenación diaconal. Como comunidad de fe, nos unimos en oración por quienes pronto darán este importante paso en su vocación y entrega al servicio de la Iglesia.
«Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies» (Mateo 9:38).

